Podemos leer en el número 8 de Linux Magazine, un artículo que realmente merece la pena: la descripción del proceso de montaje de una sala de informática en un colegio de Palencia llamado Corazón de María, que ha sido y es para muchos referencia “pedagógica” sobre la incorporación de las Tic’s en la etapa de Ed. Infantil.
Y nos van a perdonar, pero la lectura del artículo, bajo nuestro punto de vista, es descorazonador (aquí en pdf). El estrellato no se lo lleva la reflexión didáctica sino la parte técnica de la cuestión: el sistema operativo y un software de fuerte base teórica conductista. El resto del proceso parece secundario o accesorio. Las tomas de decisión se muestran poco fundamentadas y las consecuencias predecibles. El profesorado es un límite a batir: la selección del software no se hace pensando en el aporte que puede suponer al alumnado, sino en las deficiencias detectadas en el profesorado.
Lo que denomina “Una Solución Valiente” (pag. 88) es precisamente la más fácil en un centro educativo: la utilización de terminales Linux LTSP primero y después PXES. Lo difícil o complicado, pero que puede ser verdaderamente estimulante como es el cambio y la innovación educativa, se deja por el camino. Recordemos un dato: uno de los autores es asesor de formación de profesorado.
Los criterios empleados en la selección de software son sorprendentes:
1.- “Se descartó GCompris a pesar de considerarlo muy bueno. Gcompris, tal y como está, es un programa demasiado global que abarca un abanico de edades muy amplio y dispar. La calidad del programa se pierde. Está bien como entretenimiento en casa tal y como está (pero se corre el riesgo que unos hijos lo encuentren excesivo y otros se aburran una vez aprendido el juego).”
2.- Sobre Squeak: «Es para otra mentalidad de profesorado más constructivista. Es muy bueno el planteamiento y el enfoque que tiene, pero no para la mayoría del profesorado. Hay que partir de la base que el 95 % del profesorado -empezando desde infantil- no está concienciado a cambiar su metodología de una forma tan radical».
3.- Finalmente: se opta por ANTAG: “permite al profesorado seguir siendo el garante del proceso educativo, ya que puede diseñar las actividades para cada alumno o alumna concretos y llevar control de las mismas (…) quien tiene la palabra es el profesor/a como pedagogo/a. La respuesta pedagógica correcta la tienen los profesores.”